Comprendiendo los cólicos del lactante: una guía para mamás
Actualizado: 11 sept
¿Qué son los cólicos del lactante?
Los cólicos del lactante se definen por la regla del tres: llanto intenso durante más de tres horas al día, más de tres días a la semana, durante más de tres semanas, en un bebé sano y bien alimentado. Suelen aparecer entre las 2 y las 4 semanas de vida, alcanzan su pico entre las 6 y las 8 semanas, y se resuelven espontáneamente en la mayoría de los casos antes de los 4 meses.
La palabra "cólico" proviene del griego 'kolon', que significa colon. Esto ha llevado a pensar históricamente que el origen del llanto es siempre digestivo. Sin embargo, hoy sabemos que no es tan sencillo. Probablemente hay varios factores implicados, y no todos los bebés con cólicos tienen el mismo origen del llanto.
¿Por qué lloran tanto? Las causas más probables
La ciencia no ha encontrado una causa única y definitiva. Las hipótesis más respaldadas por la evidencia actual son:
Inmadurez del sistema digestivo: El intestino del recién nacido aún está aprendiendo a moverse de forma coordinada. Los gases quedan atrapados y producen dolor.
Sobreestimulación del sistema nervioso: Al final del día, el bebé ha procesado muchísima información nueva. Su sistema nervioso, aún inmaduro, necesita descargarla a través del llanto.
Sensibilidad a proteínas de la dieta: En algunos bebés amamantados, puede haber sensibilidad a proteínas de la leche de vaca presentes en la alimentación de la madre. En bebés con biberón, puede ser sensibilidad a la fórmula.
Microbiota intestinal: Estudios recientes sugieren diferencias en la flora intestinal de los bebés con cólicos respecto a los que no los tienen.
Señales que te ayudan a reconocer un cólico
Aunque el llanto es el síntoma principal, durante un episodio de cólico es habitual observar también:
Cara enrojecida y expresión de dolor o tensión.
Puños apretados y piernas encogidas hacia el abdomen o estiradas de forma rígida.
Abdomen tenso o hinchado.
El llanto se inicia de forma brusca, sin desencadenante aparente, y no cede fácilmente con las estrategias habituales.
Los episodios se repiten a la misma hora, generalmente al final de la tarde o por la noche.
Cuándo preocuparse: señales que requieren visita al pediatra
Los cólicos son benignos y se resuelven solos, pero hay situaciones en las que debes consultar con el pediatra sin esperar:
El bebé no gana peso correctamente o tiene señales de deshidratación.
El llanto va acompañado de fiebre, vómitos frecuentes o sangre en las heces.
Los episodios no remiten a partir de los 4 meses.
El llanto es inusualmente agudo o diferente al habitual.
Estrategias para aliviar el malestar de tu bebé
No existe una solución universal, pero estas estrategias ayudan a muchos bebés:
Movimiento rítmico: Mecerle en brazos, en cochecito o en portabebés. El movimiento continuo imita el entorno uterino y activa el reflejo de calma.
Ruido blanco: El sonido del aspirador, del agua corriendo o aplicaciones de ruido blanco pueden calmar el sistema nervioso sobreestimulado del bebé.
Posición boca abajo: Colocar al bebé sobre el antebrazo del adulto (con control total de la cabeza y supervisión continua). La presión en el abdomen puede aliviar el dolor por gases.
Masaje abdominal: Con el bebé boca arriba, realiza círculos suaves en el sentido de las agujas del reloj alrededor del ombligo. También ayuda doblar las piernas hacia el abdomen suavemente.
Calor suave: Una manta tibia (no caliente) doblada sobre el abdomen puede aliviar el espasmo intestinal.
Cuídate también a ti: el impacto de los cólicos en los padres
Escuchar el llanto de tu bebé durante horas, noche tras noche, tiene un impacto real en tu bienestar emocional. El agotamiento, la frustración y la sensación de no poder ayudar a tu hijo son completamente normales. No significa que seas un mal padre o una mala madre. Lo que necesitas, además de estrategias para el bebé, es apoyo para ti.
En Salus Care Baby, podemos relevarte durante las noches más duras para que puedas descansar. También ofrecemos asesorías online para ayudarte a entender lo que le pasa a tu bebé y a desarrollar un plan de acción adaptado a vuestro caso concreto. No tienes que aguantar esto sola.
La importancia del apoyo emocional
Es fundamental que las mamás se sientan apoyadas durante esta etapa. La llegada de un bebé trae consigo una montaña rusa de emociones. La ansiedad puede aumentar, especialmente si el llanto del bebé se vuelve constante. Aquí es donde el apoyo emocional se convierte en un pilar esencial. Hablar con otras mamás, compartir experiencias y recibir consejos puede hacer una gran diferencia.
Recursos adicionales para mamás
Además de las estrategias mencionadas, hay recursos que pueden ser útiles. Existen grupos de apoyo en línea y comunidades locales donde las mamás pueden compartir sus experiencias. También hay aplicaciones que ofrecen consejos y seguimiento del desarrollo del bebé. No dudes en explorar estas opciones.
Recuerda que cada bebé es único y lo que funciona para uno puede no funcionar para otro. La paciencia y la observación son clave. Si sientes que necesitas más ayuda, no dudes en buscarla.
Conclusión
Los cólicos del lactante son una fase difícil, pero es importante recordar que no estás sola. Con el apoyo adecuado y las estrategias correctas, puedes ayudar a tu bebé a sentirse mejor y a ti misma a encontrar un poco de paz. En Salus Care Baby, estamos aquí para acompañarte en este viaje, brindándote el apoyo profesional y emocional que necesitas.





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